. . . y te diré como acabas”
Parafraseando al viejo refrán podríamos describir la situación del presidente hondureño.
Tal parece que éste ha dado velas a Castro y Chávez en este entierro. Y con semejantes compañeros de ruta, muy poco de democracia puede esperarse en aquella región. Nuevamente América Latina se debate en el eterno conflicto de la vigencia del autoritarismo de izquierda, encarnado en esos aprendices de tiranuelos americanos, pupilos del anciano déspota cubano.
En cuanto a los acontecimientos en Honduras, el Heraldo informó que el día 29 ppdo. se llevó a cabo una multitudinaria marcha en horas de la mañana en el Parque Central de Tegucigalpa “donde el llamado es a favor de la paz, la democracia y la Constitución de Honduras”.
La manifestación contrasta con la de otros grupos que exigen el retorno del separado presidente Manuel Zelaya Rosales con actos de violencia, y que se parapetan en barricadas armadas con piedras, palos y llantas quemadas. En dicha marcha “convocada por la Unión cívica por la paz y la democracia, diversas organizaciones celebran que Honduras salió del yugo de Hugo Chávez, a quien el defenestrado presidente Zelaya pretendía emular”. El Himno Nacional y la Oda a la alegría fueron entonados con emoción por los participantes al evento, que denunciaron también las amenazas recibidas por el Frente Popular, que reclama por el derrocamiento de Zelaya Rosales”
En los discursos, los ciudadanos afirmaban que Honduras no permitirá dictadores. "No pasarán, no pasarán", gritaban al unísono en alusión a Chávez, el impopular presidente venezolano. Asimismo se hizo un llamado al nuevo gobierno para que no siga cometiendo los mismos vicios de antaño. Algunos asistentes manifestaban: "No al chavismo, no a la invertevención de Cuba ni de Nicaragua", dijo una de las asistentes al evento, a favor de la soberanía hondureña.
En otras partes del país se llevaban a cabo marchas con similares consignas. Desde el domingo 28 del mes pasado Honduras ha estado sumido en la agitación social tras la detención y separación del ex presidente Zelaya Rosales.
El columnista Rafael del Naranco de la Cadena Global de Caracas escribó que Zelaya jugando a ser Chávez creyó que igual que aquel, podría pisotear las leyes de la República hondureña, “desconocerlas olímpicamente y hasta dar órdenes a los otros entes del entramado nacional, sostén del Estado de derecho
Y como para que no quepan dudas, el déspota venezolano siempre utilizando ese lenguaje suyo tan original, calificó la detención de Zelaya como un “golpe troglodita”, acusando (cuando no) a la burguesía, la extrema derecha y, (no podía faltar) al imperio yanqui de estar detrás de la crisis política de Honduras. Claro que no obstante hizo un llamado al presidente norteamericano en tono enardecido como es su costumbre, para “que se pronuncie en contra, a rechazar desde el alma, desde los huesos, desde la médula, desde todos los nervios” este atropello contra Honduras.
Y allá fue nuestra presidenta virtual, a sumarse al coro bolivariano después de unas elecciones llevadas a cabo por estas comarcas, tan intrascendentes como que no ha pasado nada y tan es así según su autismo que todo habrá de seguir como siempre. Pero ese ya es un problema nuestro.-Jorge Omar Alonso
domingo, 2 de agosto de 2009
LA OPINION DEL ROL DEL ESTADO
La opinión sobre el rol del Estado en la creación de trabajo está condicionada por su eficacia en el manejo de la economía. Países con crecimientos sólidos y que han tenido niveles altos de desarrollo económico como resultado de periodos prolongados de crecimiento, son aquellos donde con más probabilidad sus ciudadanos apoyarán un rol más activo del Estado. En cambio en donde éste ha fracasado en lograr crecimiento económico, sus ciudadanos son más escépticos sobre la habilidad del Estado de generar empleo.
En América del Norte y Europa existe un apoyo general hacia una agenda neoliberal que limite el rol del Estado. No obstante, este consenso está limitado al norte del Río Grande, ya que una gran mayoría en América Latina apoya un rol activo del Estado en la creación de empleo. Además, mientras más éxito han tenido las economías de América Latina y el Caribe en términos del nivel y de la tasa de crecimiento económico, mayor es el apoyo al rol del Estado como generador de empleo. Solamente entre los individuos que pertenecen a hogares ricos en estos países, ese apoyo se desvanece. Estas consecuencias explican el cambio electoral hacia la izquierda en las elecciones latinoamericanas en los últimos años. Los candidatos de izquierda se caracterizan típicamente por su visión del Estado jugando un papel activo en muchas de las áreas de la economía y de la sociedad. Esta visión resulta atractiva, por lo menos en lo que se refiere a la creación de empleo por parte del Estado. Además queda demostrado que los individuos pobres, quienes forman parte de la mayoría de los países de la región, apoyan más la participación activa del Estado en la generación de empleos. Incluso, la juventud de la región, quienes conforman la gran mayoría en muchos de los países de la región, apoya más un rol activo del Estado. No es sorprendente que los candidatos que defienden ese tipo de políticas hayan sido elegidos.
Tras la Segunda Guerra Mundial aparecieron los Estados “voluntaristas”, que trataron de recrear mejores condiciones de vida para los trabajadores. Sin duda el Estado era el centro de la vida económica y social. De este modo intervino en todos los dominios (económico, social y cultural), a menudo de manera autoritaria.
La presidenta de la Nación había defendido el rol de Estado en aquellos lugares más vulnerables, acotando que “allí seguiremos estando”. Este rol del Estado y sobre todo en lo que concierne a la generación de empleo, permanece como tema central en América Latina. No obstante y a contramano de estas ideas, las intervenciones del Estado en nuestro caso se dirigen a mantener con vida empresas no competitivas, quebradas o en peligro, a las que por otra parte se las rescata con aportes de los jubilados.
Pero con el Estado ha sucedido que últimamente se han incrementado sus funciones administrativas y económicas, a la vez que el control sobre la seguridad y la educación ha decaido. Consecuentemente también se habla del declive del Estado nacional como debilitamiento frente a la globalización. La actual era global dice Giácomo Marramao en “Pasaje a Occidente”, parece marcada por una crisis del mercado, precisamente por la crisis del Estado, del Estado-nación que había hecho posible el nacimiento y desarrollo de un mercado históricamente determinado y racionalizado.
Ahora bien, haciendo referencia a este Estado voluntarista o también llamado de bienestar, concebido como Estado social es el que reaccionó frente a las consecuencias de la industrialización con medidas de previsión social. Siguiendo a Niklas Luhmann: “Si es posible hablar de una lógica del Estado de Bienestar, ésta solo puede ser comprendida mediante el principio de compensación”. Estas compensaciones recaen sobre aquellas desventajas que pesan sobre los individuos como consecuencia de un determinado estilo de vida que los deja desprotegidos. También cabe agregar una situación que resulta de los costes crecientes que demanda ese Estado de bienestar. Esto es debido a que el mismo se suele caracterizar generalmente por la extensión de las prestaciones sociales a determinadas capas de la población.
Al respecto concluye Luhmann con relación a lo antedicho, que es fácil predecir el fracaso de dicho Estado como consecuencia de tener que satisfacer tales costos.- Jorge Omar Alonso.-
En América del Norte y Europa existe un apoyo general hacia una agenda neoliberal que limite el rol del Estado. No obstante, este consenso está limitado al norte del Río Grande, ya que una gran mayoría en América Latina apoya un rol activo del Estado en la creación de empleo. Además, mientras más éxito han tenido las economías de América Latina y el Caribe en términos del nivel y de la tasa de crecimiento económico, mayor es el apoyo al rol del Estado como generador de empleo. Solamente entre los individuos que pertenecen a hogares ricos en estos países, ese apoyo se desvanece. Estas consecuencias explican el cambio electoral hacia la izquierda en las elecciones latinoamericanas en los últimos años. Los candidatos de izquierda se caracterizan típicamente por su visión del Estado jugando un papel activo en muchas de las áreas de la economía y de la sociedad. Esta visión resulta atractiva, por lo menos en lo que se refiere a la creación de empleo por parte del Estado. Además queda demostrado que los individuos pobres, quienes forman parte de la mayoría de los países de la región, apoyan más la participación activa del Estado en la generación de empleos. Incluso, la juventud de la región, quienes conforman la gran mayoría en muchos de los países de la región, apoya más un rol activo del Estado. No es sorprendente que los candidatos que defienden ese tipo de políticas hayan sido elegidos.
Tras la Segunda Guerra Mundial aparecieron los Estados “voluntaristas”, que trataron de recrear mejores condiciones de vida para los trabajadores. Sin duda el Estado era el centro de la vida económica y social. De este modo intervino en todos los dominios (económico, social y cultural), a menudo de manera autoritaria.
La presidenta de la Nación había defendido el rol de Estado en aquellos lugares más vulnerables, acotando que “allí seguiremos estando”. Este rol del Estado y sobre todo en lo que concierne a la generación de empleo, permanece como tema central en América Latina. No obstante y a contramano de estas ideas, las intervenciones del Estado en nuestro caso se dirigen a mantener con vida empresas no competitivas, quebradas o en peligro, a las que por otra parte se las rescata con aportes de los jubilados.
Pero con el Estado ha sucedido que últimamente se han incrementado sus funciones administrativas y económicas, a la vez que el control sobre la seguridad y la educación ha decaido. Consecuentemente también se habla del declive del Estado nacional como debilitamiento frente a la globalización. La actual era global dice Giácomo Marramao en “Pasaje a Occidente”, parece marcada por una crisis del mercado, precisamente por la crisis del Estado, del Estado-nación que había hecho posible el nacimiento y desarrollo de un mercado históricamente determinado y racionalizado.
Ahora bien, haciendo referencia a este Estado voluntarista o también llamado de bienestar, concebido como Estado social es el que reaccionó frente a las consecuencias de la industrialización con medidas de previsión social. Siguiendo a Niklas Luhmann: “Si es posible hablar de una lógica del Estado de Bienestar, ésta solo puede ser comprendida mediante el principio de compensación”. Estas compensaciones recaen sobre aquellas desventajas que pesan sobre los individuos como consecuencia de un determinado estilo de vida que los deja desprotegidos. También cabe agregar una situación que resulta de los costes crecientes que demanda ese Estado de bienestar. Esto es debido a que el mismo se suele caracterizar generalmente por la extensión de las prestaciones sociales a determinadas capas de la población.
Al respecto concluye Luhmann con relación a lo antedicho, que es fácil predecir el fracaso de dicho Estado como consecuencia de tener que satisfacer tales costos.- Jorge Omar Alonso.-
LA PARANOIA Y OTRAS IDEAS DELIRANTES
La Paranoia y los demás Trastornos de ideas delirantes, como su propio nombre indica, se caracterizan principalmente por la presencia de delirio o ideas delirantes, que pueden definirse como falsas creencias de diferentes temáticas o contenidos que se basan en una incorrecta valoración de la realidad exterior. Es característico que las creencias delirantes se mantengan firmes y no sea posible rebatirlas con una argumentación lógica. Suele ser un delirio bien estructurado en el sentido de que el sujeto que lo padece se siente victima de las acciones de una persona o de varias personas o de una institución, cree que actúan en su contra con ánimo de perjudicarlo, con un entramado argumental comprensible, pero no real, con el que intenta justificar su delirio.El paciente esta totalmente seguro de la certeza de sus creencias y no se le puede convencer de su error mediante el razonamiento lógico. Esta es la base de todo trastorno delirante.
Son frecuentes también la rigidez y el autoritarismo, como rasgos de carácter previo, con mala tolerancia a que se les lleve la contraria y dificultades para la autocrítica. Así se pronuncia la ciencia médica y así podríamos reconocer en todos sus rasgos al individuo Kirchner. “Me quieren dejar al costado. . . . a ver si creen que me van a sacar del medio”, estalló la noche de la derrota. Se estaba gestando el derrumbe de este déspota y en su talante afloraba ya su lenta agonía. En su paranoia los resultados de la contienda electoral reflejaban para su afiebrada mente que se habría perdido “por poquito”. Desvarío total. En lo más intenso de su enfermedad se imagina un complot de la derecha para eliminarlo de la escena política y vocifera que no lo van a sacar del medio “así como así”, amenazando con volver en el 2011.
La realidad es como las imágenes que reflejan los mil pedazos de un espejo hecho añicos. Cada porción refleja al fin una imagen propia del todo. Así es la realidad representada en sus mentes. Unica, diferente pero quebrada de la verdadera. Y ellos eligen cual conviene a sus desatinos. Realidad de la han huido para recluirse en la noche de sus desatinos.- Jorge Omar Alonso.-
Son frecuentes también la rigidez y el autoritarismo, como rasgos de carácter previo, con mala tolerancia a que se les lleve la contraria y dificultades para la autocrítica. Así se pronuncia la ciencia médica y así podríamos reconocer en todos sus rasgos al individuo Kirchner. “Me quieren dejar al costado. . . . a ver si creen que me van a sacar del medio”, estalló la noche de la derrota. Se estaba gestando el derrumbe de este déspota y en su talante afloraba ya su lenta agonía. En su paranoia los resultados de la contienda electoral reflejaban para su afiebrada mente que se habría perdido “por poquito”. Desvarío total. En lo más intenso de su enfermedad se imagina un complot de la derecha para eliminarlo de la escena política y vocifera que no lo van a sacar del medio “así como así”, amenazando con volver en el 2011.
La realidad es como las imágenes que reflejan los mil pedazos de un espejo hecho añicos. Cada porción refleja al fin una imagen propia del todo. Así es la realidad representada en sus mentes. Unica, diferente pero quebrada de la verdadera. Y ellos eligen cual conviene a sus desatinos. Realidad de la han huido para recluirse en la noche de sus desatinos.- Jorge Omar Alonso.-
EL ESTALLIDO DE LA REVOLUCION FRANCESA
El estallido de la Revolución francesa el 14 de julio de 1789 lleva a la creación de un nuevo concepto de Estado y sociedad, bajo el lema de: “libertad, igualdad, fraternidad o muerte”. En el nuevo régimen los estamentos propios del orden natural deben desaparecer en beneficio de la nación francesa. Comienza así el ataque sistemático contra la Iglesia Católica. De esta manera sucesivamente se llevan a cabo una serie de disposiciones revolucionarias para desmantelarla: abolición de los derechos feudales, supresión de los diezmos, nacionalización de los bienes del clero. Estas medidas anulan definitivamente su influencia. Se agregan también al año siguiente: juramento de obediencia a la Constitución por parte del clero; abolición de los votos religiosos y supresión de las congregaciones seculares.
A todo esto respondió el Papa Pío VI, prohibiendo el juramento y prometiendo excomulgar a los sacerdotes que lo prestaran. El rechazo a la reorganización de la Iglesia es respondido por los revolucionarios de la siguiente manera: el clérigo que no jure iba a ser puesto en vigilancia y se lo sometía a la deportación si era denunciado como no juramentado; mas adelante se los condenó a muerte.
Como consecuencia de estas medidas contra la Iglesia se inició lo que se dio en llamar la Epopeya de la Vendee: campesinos sublevados que se autodenominaron ejército católico y real. La Vendee era una región evangelizada un siglo atrás por un dominico devoto filial de Nuestra Señora. La región fue tan inmunizada contra el virus de la Revolución, que se levantó en armas contra el gobierno republicano y anticatólico de Paris.
Este levantamiento popular fue tan grande que forzó a los clérigos titubeantes a tomar partido por este movimiento y a comprometerse, frente al feroz volterianismo ideológico que se imponía a sangre y fuego. Esta doctrina se basaba en el pensamiento de Voltaire, feroz crítico de la religión.
Dicha insurrección en defensa del cristianismo fue un hecho único. Al grito de “¡Viva la Religión!” se levantaba en armas toda la Vendee. Los ejércitos vendeanos eran profundamente religiosos.
A todo esto se sumaron otras situaciones que vinieron a complicar a la Revolución: su política anexionista hizo que estallara la hostilidad exterior contra aquella y de ese modo Francia entró en guerra contra Inglaterra y Holanda, y también contra los Estados italianos.
Como escribió el escritor e historiador religioso francés Daniel Rops, dos Francias se enfrentaron en aquella lucha: la una católica y tradicionalista en la que se fundían convicciones cristianas y realistas. La otra Francia: deista, violentamente anticlerical, que no tenía en el fondo otra religión más que la Patria.
La Revolución dejó como saldo tres mil curas asesinados, cientos de religiosas violadas y torturadas hasta morir y decenas de campesinos descuartizados por no querer renunciar a su religión.
El terror desatado por la Revolución de los “derechos humanos” ha producido así miles de víctimas religiosas, entre guillotinadas y fusiladas después de sumarísimos procesos.
En medio de este baño de sangre se proclamaba la Declaración de los Derechos del Hombre, después de guillotinar a un rey.
Esta Revolución no se puede librar de todos los excesos cometidos en nombre de la fraternidad. La bestial represión de la Vendee fue según algunos estudiosos, el primer genocidio sistemático por motivos religiosos.
El historiador frances Jean Meyer Barth había manifestado que el enfrentamiento no fue motivado por la disyuntiva entre monarquía o república, sino la decidida intención de extirpar las creencias religiosas sin reparar en medios por parte de los revolucionarios.- Jorge Omar Alonso.-
A todo esto respondió el Papa Pío VI, prohibiendo el juramento y prometiendo excomulgar a los sacerdotes que lo prestaran. El rechazo a la reorganización de la Iglesia es respondido por los revolucionarios de la siguiente manera: el clérigo que no jure iba a ser puesto en vigilancia y se lo sometía a la deportación si era denunciado como no juramentado; mas adelante se los condenó a muerte.
Como consecuencia de estas medidas contra la Iglesia se inició lo que se dio en llamar la Epopeya de la Vendee: campesinos sublevados que se autodenominaron ejército católico y real. La Vendee era una región evangelizada un siglo atrás por un dominico devoto filial de Nuestra Señora. La región fue tan inmunizada contra el virus de la Revolución, que se levantó en armas contra el gobierno republicano y anticatólico de Paris.
Este levantamiento popular fue tan grande que forzó a los clérigos titubeantes a tomar partido por este movimiento y a comprometerse, frente al feroz volterianismo ideológico que se imponía a sangre y fuego. Esta doctrina se basaba en el pensamiento de Voltaire, feroz crítico de la religión.
Dicha insurrección en defensa del cristianismo fue un hecho único. Al grito de “¡Viva la Religión!” se levantaba en armas toda la Vendee. Los ejércitos vendeanos eran profundamente religiosos.
A todo esto se sumaron otras situaciones que vinieron a complicar a la Revolución: su política anexionista hizo que estallara la hostilidad exterior contra aquella y de ese modo Francia entró en guerra contra Inglaterra y Holanda, y también contra los Estados italianos.
Como escribió el escritor e historiador religioso francés Daniel Rops, dos Francias se enfrentaron en aquella lucha: la una católica y tradicionalista en la que se fundían convicciones cristianas y realistas. La otra Francia: deista, violentamente anticlerical, que no tenía en el fondo otra religión más que la Patria.
La Revolución dejó como saldo tres mil curas asesinados, cientos de religiosas violadas y torturadas hasta morir y decenas de campesinos descuartizados por no querer renunciar a su religión.
El terror desatado por la Revolución de los “derechos humanos” ha producido así miles de víctimas religiosas, entre guillotinadas y fusiladas después de sumarísimos procesos.
En medio de este baño de sangre se proclamaba la Declaración de los Derechos del Hombre, después de guillotinar a un rey.
Esta Revolución no se puede librar de todos los excesos cometidos en nombre de la fraternidad. La bestial represión de la Vendee fue según algunos estudiosos, el primer genocidio sistemático por motivos religiosos.
El historiador frances Jean Meyer Barth había manifestado que el enfrentamiento no fue motivado por la disyuntiva entre monarquía o república, sino la decidida intención de extirpar las creencias religiosas sin reparar en medios por parte de los revolucionarios.- Jorge Omar Alonso.-
NO CONFUNDAMOS ESPEJISMOS CON REALIDAD
Es que no debe confundirse el espejismo con la realidad. Néstor Kirchner sigue procesando la política con su propio método. El cambio insinuado, de profundizarse, es contrario a la propia naturaleza del Gobierno. Por lo tanto, esta es su conducta auténtica. Lo sabe ahora Boudou a quien le aplicaron el método tradicional: desgastarlo de entrada. Ahora sí puede ser un ministro kirchnerista.
Los Kirchner gobiernan así. Y la estrategia seguirá hasta 2011. Les ha parecido y les parece adecuada. La pregunta es si gobernadores, legisladores oficialistas y el propio justicialismo seguirán aceptándola sin resistencias." Así escribió en su editorial “La naturaleza del poder” Ricardo Kirschbaum. Y es lo que con el correr de los dias se comprueba: los Kirchner con el diálogo están haciendo “finta” a la oposición.
Van a tener que reconocerle a Carrió que no estuvo tan equivocada al no aceptar el convite tramposo. Las pruebas de la farsa dialoguista están demostrando lo que algunos dirigentes, que se sacaron la foto testimonial con el régimen, ya están maliciando. Que no se puede confiar en las promesas de los Kirchner, que todo esto sirve para ganar tiempo, tal vez en vista de una autoreconstrucción del régimen.
Nadie puede creer que Kirchner se haya llamado a sosiego. Como se vió a través del episodio de Chubut, sigue aún trabajando solapadamente y tiene el manejo de los hilos que mueven al gobierno como un gran guiñol. El gran titiritero se ha hecho de la caja y así usa ilegítimamente de los caudales de la República, para favorecer a leales y acogotar a réprobos y traidores. Tal como lo está comenzando a padecer el intendente de La Plata Pablo Bruera, a quien le suspendieron los dineros que iban a solventar la terminación de una obra caminera.
En estos momentos el combate de fondo se libra por la continuidad o no de Moreno, nefasto personaje prototipo del compadrito “borgeano”. Hay Moreno para rato según se dice y por lo tanto los números sobre la cantidad de pobres y las cifras sobre el costo de vida seguirán mintiendo a la sociedad. Esa sociedad que se ve burlada puesto que los Kirchner no están dispuestos a dejar este juego sucio de mentiras “ad absurdum”.
Mientras la corporación política sigue siendo seducida por los “cantos de las sirenas” que llaman al diálogo, la sociedad argentina sigue presa de un ilegitimo al que presuntamente derrotara en las urnas y que se encuentra encaramado al poder. Y no existe el remedio que pueda librarla de aquel infortunio.
Cuando se incumple el contrato social por acciones de un ejecutivo aunque avalado por una mayoría legislativa que da su beneplácito a todo, los ciudadanos tienen el deber de oponerse a la injusticia. De tal forma que cuando se ha burlado el resultado de elecciones en las cuales se ha expresado la soberanía del pueblo, la desobediencia civil sería el remedio a aplicarse. Este recurso estabiliza el sistema constitucional como el nuestro tan manoseado impunemente.
Precisamente junto a aquellas elecciones libres y un poder judicial independiente que interprete la Constitución, la desobediencia civil hará que se mantengan y refuercen las instituciones justas, fatalmente bastardeadas por un poder ilegítimo. Esto no significa desobedecer al orden jurídico imperante, sino que supone la vigencia de dicho orden frente a su total avasallamiento, por lo que de ninguna manera sería delictivo sino un medio para proteger a las instituciones de las República.
Son lo propios ciudadanos los que deberán desistir de la desobediencia, cuando logren que el Estado comience a atender sus legítimos reclamos de manera satisfactoria.- Fuentes: “La democracia atrapada”- Javier Flax / “Teoría de la Justicia”- John Rawls.-
Los Kirchner gobiernan así. Y la estrategia seguirá hasta 2011. Les ha parecido y les parece adecuada. La pregunta es si gobernadores, legisladores oficialistas y el propio justicialismo seguirán aceptándola sin resistencias." Así escribió en su editorial “La naturaleza del poder” Ricardo Kirschbaum. Y es lo que con el correr de los dias se comprueba: los Kirchner con el diálogo están haciendo “finta” a la oposición.
Van a tener que reconocerle a Carrió que no estuvo tan equivocada al no aceptar el convite tramposo. Las pruebas de la farsa dialoguista están demostrando lo que algunos dirigentes, que se sacaron la foto testimonial con el régimen, ya están maliciando. Que no se puede confiar en las promesas de los Kirchner, que todo esto sirve para ganar tiempo, tal vez en vista de una autoreconstrucción del régimen.
Nadie puede creer que Kirchner se haya llamado a sosiego. Como se vió a través del episodio de Chubut, sigue aún trabajando solapadamente y tiene el manejo de los hilos que mueven al gobierno como un gran guiñol. El gran titiritero se ha hecho de la caja y así usa ilegítimamente de los caudales de la República, para favorecer a leales y acogotar a réprobos y traidores. Tal como lo está comenzando a padecer el intendente de La Plata Pablo Bruera, a quien le suspendieron los dineros que iban a solventar la terminación de una obra caminera.
En estos momentos el combate de fondo se libra por la continuidad o no de Moreno, nefasto personaje prototipo del compadrito “borgeano”. Hay Moreno para rato según se dice y por lo tanto los números sobre la cantidad de pobres y las cifras sobre el costo de vida seguirán mintiendo a la sociedad. Esa sociedad que se ve burlada puesto que los Kirchner no están dispuestos a dejar este juego sucio de mentiras “ad absurdum”.
Mientras la corporación política sigue siendo seducida por los “cantos de las sirenas” que llaman al diálogo, la sociedad argentina sigue presa de un ilegitimo al que presuntamente derrotara en las urnas y que se encuentra encaramado al poder. Y no existe el remedio que pueda librarla de aquel infortunio.
Cuando se incumple el contrato social por acciones de un ejecutivo aunque avalado por una mayoría legislativa que da su beneplácito a todo, los ciudadanos tienen el deber de oponerse a la injusticia. De tal forma que cuando se ha burlado el resultado de elecciones en las cuales se ha expresado la soberanía del pueblo, la desobediencia civil sería el remedio a aplicarse. Este recurso estabiliza el sistema constitucional como el nuestro tan manoseado impunemente.
Precisamente junto a aquellas elecciones libres y un poder judicial independiente que interprete la Constitución, la desobediencia civil hará que se mantengan y refuercen las instituciones justas, fatalmente bastardeadas por un poder ilegítimo. Esto no significa desobedecer al orden jurídico imperante, sino que supone la vigencia de dicho orden frente a su total avasallamiento, por lo que de ninguna manera sería delictivo sino un medio para proteger a las instituciones de las República.
Son lo propios ciudadanos los que deberán desistir de la desobediencia, cuando logren que el Estado comience a atender sus legítimos reclamos de manera satisfactoria.- Fuentes: “La democracia atrapada”- Javier Flax / “Teoría de la Justicia”- John Rawls.-
EL PODER NO TOMO EN CUENTA EL RESULTADO DE LAS ELECCIONES
Si vemos que el régimen no ha tomado en cuenta el resultado del acto eleccionario del 28 de junio y más aun, que no le importa lo que la ciudadanía dejó expresado, observamos también que la oposición tampoco se ha percatado de aquel resultado. Vemos a sus dirigentes como desorientados y encapsulados en esa trampa del diálogo en que los metiera el kirchnerato.
Ya a estas alturas no se le escapa al ciudadano medio esta nueva superchería del gobierno, para tomar aire y llegar a como sea al 2011. Y al costo de destruir lo que falte del País.
La oposición aparece como desorientada y tomada de sorpresa, lo que no sería de extrañar que todo haya sido parte de un meditado plan sorpresa llamado “diálogo”, pergueñado por la oscura mente de Kirchner. Es parte de su pérfida naturaleza.
No obstante lo que más nos sorprende es ese discurso casi rayano con la candidez que muestra Margarita Stolbizer. Se supone que a un político con experiencia y visión, salvo que sea un novato y el suyo no sería el caso, no pueden escapárseles estas jugarretas de quien sobradamente ha demostrado una total impudicia en el manejo del Estado.
La debilidad mayor de una democracia es llevar ese espíritu de compromiso muy lejos, en este caso es pensar que todo pueda resolverse así sin más, alrededor de una mesa con un gobierno irracional. “En política, dada su finalidad específica, la mediocridad resulta más perjudicial que en cualquier otra carrera” (Julien Freund)
Ante un gobierno ladino pensar que pueda demostrar ante la derrota un compromiso es ilusorio. Es no haber reparado en lo que había expresado Georges Sorel: que hay un tipo de hombre que prefiere lograr sus objetivos a través de la lucha más que por la negociación y el compromiso. Así se configura el individuo Kirchner y su consorte. El compromiso y el diálogo para estos no es un camino de concordia, sino solo una etapa con miras a una reivindicación futura.
No podemos hacernos de esa ilusión de hallar una solución auténtica a esta catástrofe argentina y pensar como Raymond Aaron, que hay una actividad del hombre tal vez más importante que la política: la búsqueda de la verdad.
Este connubio ha bastardeado la fe pública y la política argentina, conduciendo a la República a los arrabales de la irracionalidad.
Movilizaron a las masas urbanas de los necesitados, las sobaron para sus propios fines de conquista del poder y para sus propósitos negociantes. Porque aquellas son siempre útiles ya que no les interesa la participación en el juego político como a los mejor posicionados.- Jorge Omar Alonso.-
Ya a estas alturas no se le escapa al ciudadano medio esta nueva superchería del gobierno, para tomar aire y llegar a como sea al 2011. Y al costo de destruir lo que falte del País.
La oposición aparece como desorientada y tomada de sorpresa, lo que no sería de extrañar que todo haya sido parte de un meditado plan sorpresa llamado “diálogo”, pergueñado por la oscura mente de Kirchner. Es parte de su pérfida naturaleza.
No obstante lo que más nos sorprende es ese discurso casi rayano con la candidez que muestra Margarita Stolbizer. Se supone que a un político con experiencia y visión, salvo que sea un novato y el suyo no sería el caso, no pueden escapárseles estas jugarretas de quien sobradamente ha demostrado una total impudicia en el manejo del Estado.
La debilidad mayor de una democracia es llevar ese espíritu de compromiso muy lejos, en este caso es pensar que todo pueda resolverse así sin más, alrededor de una mesa con un gobierno irracional. “En política, dada su finalidad específica, la mediocridad resulta más perjudicial que en cualquier otra carrera” (Julien Freund)
Ante un gobierno ladino pensar que pueda demostrar ante la derrota un compromiso es ilusorio. Es no haber reparado en lo que había expresado Georges Sorel: que hay un tipo de hombre que prefiere lograr sus objetivos a través de la lucha más que por la negociación y el compromiso. Así se configura el individuo Kirchner y su consorte. El compromiso y el diálogo para estos no es un camino de concordia, sino solo una etapa con miras a una reivindicación futura.
No podemos hacernos de esa ilusión de hallar una solución auténtica a esta catástrofe argentina y pensar como Raymond Aaron, que hay una actividad del hombre tal vez más importante que la política: la búsqueda de la verdad.
Este connubio ha bastardeado la fe pública y la política argentina, conduciendo a la República a los arrabales de la irracionalidad.
Movilizaron a las masas urbanas de los necesitados, las sobaron para sus propios fines de conquista del poder y para sus propósitos negociantes. Porque aquellas son siempre útiles ya que no les interesa la participación en el juego político como a los mejor posicionados.- Jorge Omar Alonso.-
domingo, 12 de abril de 2009
Cómo defenderse de la manipulación de Kirchner ?. George W. Bush, tras el 11-S, apeló a la seguridad nacional para ser reelegido y para aprobar leyes que suponían recortes en los derechos civiles de los estadounidenses. La agitación antisemita en toda Europa, que llegó a su trágico apogeo en la Alemania nazi; el fantasma del comunismo, que recorrió el lado occidental del Telón de Acero; o el odio al extranjero que propugnan los partidos de la extrema derecha son, todos ellos, ejemplos comunes de cómo los políticos han utilizado el miedo para manipular a los ciudadanos y obtener su respaldo.
¿Se ha sentido miedo alguna vez por la situación socio-política del País? ¿Se ha buscado protección en un líder mesiánico? ¿Creen los ciudadanos en eso de:“después de mí el caos”. ¿Votaríamos aunque mas no sea por un malo conocido que por un bueno por conocer? Nestor Kirchner así lo cree. En su delirio no obstante imagina que estamos desesperados ante la sola posibilidad de no contar más con sus delirios de poder. Maquiavelo consejaba a los príncipes que es preferible ser temido a ser amado. Su teoría ha sido probablemente bien estudiada por Kirchner (si es que alguna vez tuvo en sus manos un libro de filosofía política).
La manipulación tendrá más éxito si el público no comprende la materia sobre la que advierte el político, o si la naturaleza del miedo generado por el poder es más difícil de superar para los ciudadanos. Además, la amenaza debe tener cierta base de verdad, ya que una afirmación completamente falsa es más fácilmente detectable para el público. Así lo explican Arthur Lupia y Jesse O. Menning, profesores de Ciencias Políticas en la Universidad de Michigan, en su trabajo When can politicians scare citizens into supporting bad policies?, publicado en la prestigiosa American Journal of Political Science.(Fuente: “El Confidencial”)
Los autores de la investigación utilizan por primera vez la Teoría de Juegos para averiguar el modo en que interactúan políticos y ciudadanos ante el uso interesado del miedo. Esta teoría estudia la elección de la conducta óptima que hace un individuo cuando los costes y los beneficios de cada opción no están fijados de ante mano, sino que dependen de las elecciones de otras personas. Y el resultado es en parte esperanzador: la capacidad de los políticos para manipularnos no está exenta de dificultades.
El modelo de esta apelación al miedo parte de que el político posee una información clave que el ciudadano desconoce. En un primer momento, el público reacciona al miedo de manera instintiva, pero más adelante es capaz de responder de forma estratégica, según va adquiriendo más información y observando el resto de reacciones a la amenaza que se han producido. Por ello, los políticos entenderán que vale la pena arriesgarse si observan a la sociedad poco motivada o incapaz de contrastar la información y adaptarse a los llamamientos al miedo.
No obstante, si la ciudadanía es capaz de reflexionar sobre qué efectos ha tenido su reacción inicial (automática) ante la amenaza, y si busca información alternativa fuera del mensaje dirigido por los políticos, entonces, se multiplicará su poder para escapar de la manipulación.
Claro que hasta aquí se está hablando de medios de manipulación tal vez más sutiles, como pueden darse en políticos de otras latitudes. Mas racionales. No es ese nuestro caso. Aquí tenemos al político maniobrero “á la gouache”, sin sutilezas, tosco. Los que sin que se les mueva un músculo facial ni sonrojarse, también se adaptan a la esquizofrenia del individuo Kirchner aunque más no sea para “preservar el modelo exitoso”, como ahora acostumbran a justificarse.
Pues entonces no está demás aquello de que “sepa el pueblo votar”. Significa que deberemos hacerlo racionalmente. No por miedo o por tradición. Tenemos la oportunidad de fulminar a esa asociación ilícita del kirchnerato.- Jorge Omar Alonso.-
¿Se ha sentido miedo alguna vez por la situación socio-política del País? ¿Se ha buscado protección en un líder mesiánico? ¿Creen los ciudadanos en eso de:“después de mí el caos”. ¿Votaríamos aunque mas no sea por un malo conocido que por un bueno por conocer? Nestor Kirchner así lo cree. En su delirio no obstante imagina que estamos desesperados ante la sola posibilidad de no contar más con sus delirios de poder. Maquiavelo consejaba a los príncipes que es preferible ser temido a ser amado. Su teoría ha sido probablemente bien estudiada por Kirchner (si es que alguna vez tuvo en sus manos un libro de filosofía política).
La manipulación tendrá más éxito si el público no comprende la materia sobre la que advierte el político, o si la naturaleza del miedo generado por el poder es más difícil de superar para los ciudadanos. Además, la amenaza debe tener cierta base de verdad, ya que una afirmación completamente falsa es más fácilmente detectable para el público. Así lo explican Arthur Lupia y Jesse O. Menning, profesores de Ciencias Políticas en la Universidad de Michigan, en su trabajo When can politicians scare citizens into supporting bad policies?, publicado en la prestigiosa American Journal of Political Science.(Fuente: “El Confidencial”)
Los autores de la investigación utilizan por primera vez la Teoría de Juegos para averiguar el modo en que interactúan políticos y ciudadanos ante el uso interesado del miedo. Esta teoría estudia la elección de la conducta óptima que hace un individuo cuando los costes y los beneficios de cada opción no están fijados de ante mano, sino que dependen de las elecciones de otras personas. Y el resultado es en parte esperanzador: la capacidad de los políticos para manipularnos no está exenta de dificultades.
El modelo de esta apelación al miedo parte de que el político posee una información clave que el ciudadano desconoce. En un primer momento, el público reacciona al miedo de manera instintiva, pero más adelante es capaz de responder de forma estratégica, según va adquiriendo más información y observando el resto de reacciones a la amenaza que se han producido. Por ello, los políticos entenderán que vale la pena arriesgarse si observan a la sociedad poco motivada o incapaz de contrastar la información y adaptarse a los llamamientos al miedo.
No obstante, si la ciudadanía es capaz de reflexionar sobre qué efectos ha tenido su reacción inicial (automática) ante la amenaza, y si busca información alternativa fuera del mensaje dirigido por los políticos, entonces, se multiplicará su poder para escapar de la manipulación.
Claro que hasta aquí se está hablando de medios de manipulación tal vez más sutiles, como pueden darse en políticos de otras latitudes. Mas racionales. No es ese nuestro caso. Aquí tenemos al político maniobrero “á la gouache”, sin sutilezas, tosco. Los que sin que se les mueva un músculo facial ni sonrojarse, también se adaptan a la esquizofrenia del individuo Kirchner aunque más no sea para “preservar el modelo exitoso”, como ahora acostumbran a justificarse.
Pues entonces no está demás aquello de que “sepa el pueblo votar”. Significa que deberemos hacerlo racionalmente. No por miedo o por tradición. Tenemos la oportunidad de fulminar a esa asociación ilícita del kirchnerato.- Jorge Omar Alonso.-
sábado, 21 de marzo de 2009
A PARTIR DE LAS DECLARACIONES DE SUSANA GIMENEZ
A partir de expresiones de Susana Giménez con relación al castigo del que mata, se ha suscitado en la sociedad y los medios el debate siempre controvertido sobre la vigencia de la pena de muerte. El castigo supremo siempre ha estado presente en las sociedades.
Las teorías absolutas de la pena justa establecen que se ha de retribuir al autor del delito, con una pena equivalente al mal que ha ocasionado. En cambio las llamadas teorías de la prevención general negativa que dotan a la pena de un carácter disuasivo, su efectividad no ha sido demostrada puesto que si bien aquella persuasión obraría en el individuo racional para no cometer un delito, esto no fue demostrado. El delincuente al momento de cometer el delito no piensa en la pena capital.
En el derecho penal se encuentra ese poder de coerción que es el alma del derecho positivo, ese poder de vida y muerte que cada individuo entregó al Estado con el pacto social. La ruptura de dicho pacto hace que el que lo rompe no sea una persona moral miembro del Estado, sino un enemigo público que debe ser suprimido.
Cesare Beccaria en “De los delitos y las penas” aunque se manifiesta en contra, no niega a la pena de muerte cuando el culpable se constituye en “una amenaza para la seguridad de la nación o cuando su supervivencia puede favorecer la rebelión o la anarquía”. De acuerdo a M. Foulcault la condena a muerte sigue siendo omnipresente cuando fracasaron los demás instrumentos disciplinarios y punitorios. Claro que según aquel dicha pena sería al fin para someter “los cuerpos y las almas al cuerpo político del Estado”. Pero no hay que olvidar que es precisamente el Estado la única entidad que posee el monopolio del uso de la “legítima violencia” (M. Weber).
Dicho monopolio ha sido quebrado por la emergencia criminal que asola actualmente a la sociedad, volviendo ineficiente al Estado.- Jorge Omar Alonso – DNI. 5.188.676 – Tel. 15 599 5019 – La Plata.-
Las teorías absolutas de la pena justa establecen que se ha de retribuir al autor del delito, con una pena equivalente al mal que ha ocasionado. En cambio las llamadas teorías de la prevención general negativa que dotan a la pena de un carácter disuasivo, su efectividad no ha sido demostrada puesto que si bien aquella persuasión obraría en el individuo racional para no cometer un delito, esto no fue demostrado. El delincuente al momento de cometer el delito no piensa en la pena capital.
En el derecho penal se encuentra ese poder de coerción que es el alma del derecho positivo, ese poder de vida y muerte que cada individuo entregó al Estado con el pacto social. La ruptura de dicho pacto hace que el que lo rompe no sea una persona moral miembro del Estado, sino un enemigo público que debe ser suprimido.
Cesare Beccaria en “De los delitos y las penas” aunque se manifiesta en contra, no niega a la pena de muerte cuando el culpable se constituye en “una amenaza para la seguridad de la nación o cuando su supervivencia puede favorecer la rebelión o la anarquía”. De acuerdo a M. Foulcault la condena a muerte sigue siendo omnipresente cuando fracasaron los demás instrumentos disciplinarios y punitorios. Claro que según aquel dicha pena sería al fin para someter “los cuerpos y las almas al cuerpo político del Estado”. Pero no hay que olvidar que es precisamente el Estado la única entidad que posee el monopolio del uso de la “legítima violencia” (M. Weber).
Dicho monopolio ha sido quebrado por la emergencia criminal que asola actualmente a la sociedad, volviendo ineficiente al Estado.- Jorge Omar Alonso – DNI. 5.188.676 – Tel. 15 599 5019 – La Plata.-
A LO LARGO DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA POLITICA HA DOMINADO UN INTERROGANTE
A lo largo de la historia en la ciencia política ha dominado un interrogante: ¿Cuál es el mejor gobierno, el de los hombres o el de las leyes?, como así también: ¿Cuál es el mejor sistema de gobierno?
Al respecto, hemos de recurrir a las lecciones de los maestros fundadores del pensamiento político en la antiguedad.
“Allí donde la ley está sometida a los gobernantes y carece de autoridad, yo veo la pronta ruina de la ciudad; en cambio, donde la ley es señora de los gobernantes y los gobernantes son sus esclavos, yo veo la salvación de la ciudad” (Platón – Las Leyes).
“Qué es más útil, ser gobernado por el mejor de los hombres o por la mejor de las leyes? La ley no tiene pasiones, cosa que necesariamente se encuentra en cualquier alma humana” (Aristóteles – Política)
De esta manera hemos encontrado dos opiniones a favor del gobierno de las leyes.
En el diálogo “El Político” Platón expone un Estado de derecho o un Estado de leyes como rasgo distintivo del tipo de regímenes mejores. Porque los regímenes menos corruptos aún cuando no sean gobernados por el político, tienen leyes y las obedecen cualquiera sea el sistema de gobierno. Los regímenes más corruptos son aquellos en que ni siquiera hay leyes.
La importancia de la supremacía de la ley está en la idea de que los gobernantes malos tienden a usar el poder para provecho propio. Así actúan los déspotas.
Sobre la distinción entre el gobierno de las leyes, opuesto al de los hombres es que en el primero se observa una despersonalización del poder, porque como se lee en el “Espíritu de las Leyes”: “el poder por excelencia es el del tirano” (Montesquieu).
El problema del despotismo configurado en un poder centralizado de un solo hombre (presidente), nos lleva a la afirmación de que no es recomendable confiar en las cualidades humanas de los gobernantes, sino en la consistencia de las instituciones, en particular las que permiten refrenar el abuso de poder. Y no hemos de referirnos a la democracia, aunque ésta sea el remedio para combatir al abuso de poder.
En este aspecto Julián Freund sostenía contra lo que ha dado en llamar en “fundamentalismo democrático”, que el Estado de derecho no significaba “per se” Estado democrático, por lo que “la legalidad es condición del carácter racional del Estado, sea cual sea el régimen”
En la actualidades atento a lo que hemos visto y padecido del régimen presidencialista, se entiende que es oportuno comenzar a debatir entre aquella forma política y el parlamentarismo.
En una nota para el diario La Nación, Mario Bunge se había referido al parlamentarismo como factor de moderación. Al respecto había escrito que: “La democracia parlamentaria con sus checks and balances (controles y equilibrios), es menos susceptible que el presidencialismo a las tentaciones de la demagogia y de la reforma improvisada”.
A pesar de aceptarse como el mejor al régimen democrático, entre gobernantes y gobernados se observa una situación conflictiva en lo concerniente al funcionamiento institucional.
En este aspecto se han acentuado las dificultades del régimen presidencial propio de nuestros paises.
Es aquí en donde se observa la crisis de gobernabilidad, emanada desde el mismo diseño presidencial.
Por razones de idiosincracia como también dado los antecedentes culturales, históricos y políticos, en Latinoamérica no se podría allanar un camino que nos lleve a plantear un régimen de tipo parlamentario.
A lo que podemos añadir esa baja propensión a la práctica democrática en algunos regímenes de la región. Por lo que nos encontramos con esa especie política del “caudillismo político” definida así por Octavio Paz, sistema encarnado en “esos dictadores constitucionales que se denominan presidentes” como bien lo graficara el escritor mejicano.
Seguramente en un régimen parlamentario no habría que sufrir a déspotas como los Kirchner, operando sobre la República discrecionalmente como si aquella fuera un bien patrimonial propio.- Jorge Omar Alonso.-
Al respecto, hemos de recurrir a las lecciones de los maestros fundadores del pensamiento político en la antiguedad.
“Allí donde la ley está sometida a los gobernantes y carece de autoridad, yo veo la pronta ruina de la ciudad; en cambio, donde la ley es señora de los gobernantes y los gobernantes son sus esclavos, yo veo la salvación de la ciudad” (Platón – Las Leyes).
“Qué es más útil, ser gobernado por el mejor de los hombres o por la mejor de las leyes? La ley no tiene pasiones, cosa que necesariamente se encuentra en cualquier alma humana” (Aristóteles – Política)
De esta manera hemos encontrado dos opiniones a favor del gobierno de las leyes.
En el diálogo “El Político” Platón expone un Estado de derecho o un Estado de leyes como rasgo distintivo del tipo de regímenes mejores. Porque los regímenes menos corruptos aún cuando no sean gobernados por el político, tienen leyes y las obedecen cualquiera sea el sistema de gobierno. Los regímenes más corruptos son aquellos en que ni siquiera hay leyes.
La importancia de la supremacía de la ley está en la idea de que los gobernantes malos tienden a usar el poder para provecho propio. Así actúan los déspotas.
Sobre la distinción entre el gobierno de las leyes, opuesto al de los hombres es que en el primero se observa una despersonalización del poder, porque como se lee en el “Espíritu de las Leyes”: “el poder por excelencia es el del tirano” (Montesquieu).
El problema del despotismo configurado en un poder centralizado de un solo hombre (presidente), nos lleva a la afirmación de que no es recomendable confiar en las cualidades humanas de los gobernantes, sino en la consistencia de las instituciones, en particular las que permiten refrenar el abuso de poder. Y no hemos de referirnos a la democracia, aunque ésta sea el remedio para combatir al abuso de poder.
En este aspecto Julián Freund sostenía contra lo que ha dado en llamar en “fundamentalismo democrático”, que el Estado de derecho no significaba “per se” Estado democrático, por lo que “la legalidad es condición del carácter racional del Estado, sea cual sea el régimen”
En la actualidades atento a lo que hemos visto y padecido del régimen presidencialista, se entiende que es oportuno comenzar a debatir entre aquella forma política y el parlamentarismo.
En una nota para el diario La Nación, Mario Bunge se había referido al parlamentarismo como factor de moderación. Al respecto había escrito que: “La democracia parlamentaria con sus checks and balances (controles y equilibrios), es menos susceptible que el presidencialismo a las tentaciones de la demagogia y de la reforma improvisada”.
A pesar de aceptarse como el mejor al régimen democrático, entre gobernantes y gobernados se observa una situación conflictiva en lo concerniente al funcionamiento institucional.
En este aspecto se han acentuado las dificultades del régimen presidencial propio de nuestros paises.
Es aquí en donde se observa la crisis de gobernabilidad, emanada desde el mismo diseño presidencial.
Por razones de idiosincracia como también dado los antecedentes culturales, históricos y políticos, en Latinoamérica no se podría allanar un camino que nos lleve a plantear un régimen de tipo parlamentario.
A lo que podemos añadir esa baja propensión a la práctica democrática en algunos regímenes de la región. Por lo que nos encontramos con esa especie política del “caudillismo político” definida así por Octavio Paz, sistema encarnado en “esos dictadores constitucionales que se denominan presidentes” como bien lo graficara el escritor mejicano.
Seguramente en un régimen parlamentario no habría que sufrir a déspotas como los Kirchner, operando sobre la República discrecionalmente como si aquella fuera un bien patrimonial propio.- Jorge Omar Alonso.-
LA PATOLOGIA DE UN IRRACIONAL ...
La patología de un irracional que usurpa el máximo poder de la República, está llevando a la sociedad argentina a la exasperación. En su ansiedad por el poder pero también acuciado ante la comprobación de la mengua en su caudal político, este irresponsable y no la presidenta virtual que como tal no existe, decidió que el País tiene que “bailar” al compás de su locura y decidió adelantar las elecciones de octubre.
Total los argentinos no tenemos otras preocupaciones, nuestras vidas se desenvuelven pacíficamente en una especie de “paraíso terrenal” urbano. La vida la tenemos asegurada, salvo por la patética sorpresa de alguna enfermedad incurable. Con una economía “floreciente” y “sin conflictos sociales” de ninguna índole, solo tendremos que ocupar nuestras neuronas con las próximas elecciones.
Este impresentable que ve licuarse su crédito político en un golpe de efecto decidió que hay que votar yá !
No vaya a suceder que el pueblo harto de la inseguridad criminal que se lleva vidas inocentes y acuciado por los graves problemas económicos que se avecinan, le propine al régimen un formidable castigo para octubre. En la calenturienta mentalidad de los Kirchner tal vez crean que en junio pueden salvarse. No es que vayan a mejorar las condiciones del País con medidas para salir de la crisis. Es solo un hito más para seguir en el poder.
Un poder que a pesar de toda esta “fanfarria” electoral de apuro no es seguro que puedan retener, y a lo peor (o mejor) de pinguina nuestra presidenta mudará a “pata renga” y opte saludablemente por tomarse el helicóptero, como por otra parte amenazó varias veces en su real intimidad.
Así que ya tenemos planteado el escenario político de ahora en más o podríamos decir el ring, porque las campañas lejos de la calidad política desacostumbrada en nuestras clases dirigentes, solo serán mediocres riñas con muestrario de prontuarios.-Jorge Omar Alonso.-
Total los argentinos no tenemos otras preocupaciones, nuestras vidas se desenvuelven pacíficamente en una especie de “paraíso terrenal” urbano. La vida la tenemos asegurada, salvo por la patética sorpresa de alguna enfermedad incurable. Con una economía “floreciente” y “sin conflictos sociales” de ninguna índole, solo tendremos que ocupar nuestras neuronas con las próximas elecciones.
Este impresentable que ve licuarse su crédito político en un golpe de efecto decidió que hay que votar yá !
No vaya a suceder que el pueblo harto de la inseguridad criminal que se lleva vidas inocentes y acuciado por los graves problemas económicos que se avecinan, le propine al régimen un formidable castigo para octubre. En la calenturienta mentalidad de los Kirchner tal vez crean que en junio pueden salvarse. No es que vayan a mejorar las condiciones del País con medidas para salir de la crisis. Es solo un hito más para seguir en el poder.
Un poder que a pesar de toda esta “fanfarria” electoral de apuro no es seguro que puedan retener, y a lo peor (o mejor) de pinguina nuestra presidenta mudará a “pata renga” y opte saludablemente por tomarse el helicóptero, como por otra parte amenazó varias veces en su real intimidad.
Así que ya tenemos planteado el escenario político de ahora en más o podríamos decir el ring, porque las campañas lejos de la calidad política desacostumbrada en nuestras clases dirigentes, solo serán mediocres riñas con muestrario de prontuarios.-Jorge Omar Alonso.-
“Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se comprometieron ayer en Washington a coordinar sus políticas para aprovechar la oportunidad histórica que creen ver por delante para un nuevo modelo de relaciones en el continente americano. Ambos líderes coincidieron también en la necesidad de encontrar en la próxima cumbre del G-20 en Londres una respuesta conjunta y decisiva para responder a la crisis económica”.
“Aunque la economía pareció dominar el encuentro y fue el único asunto mencionado en las cuatro preguntas de la conferencia de prensa, Lula informó de que los dos presidentes habían discutido en sus más de dos horas de reunión otros asuntos de interés común, entre los que mencionó el deseo de trabajar juntos a favor del desarrollo en América Latina. El presidente brasileño dijo que la elección de Obama representa una oportunidad histórica que este continente no puede dejar pasar”.
De esta manera informaba el diario El País sobre la visita del Presidente brasilero al mandatario de los EE.UU. y agregaba para que no haya dudas con respecto a la ubicación actual del Brasil en el contexto de la política regional:
“El primer encuentro entre Lula y Obama parece el comienzo, no sólo de una larga y estrecha amistad personal, sino de un nuevo modelo de alianza entre dos potencias de distinta ambición y dimensión en el ámbito internacional, pero perfectamente complementarias para actuar juntos en el continente del que son máximos líderes”.
En cuando a la Argentina en un párrafo escueto, El País dio cuenta que: “ Obama habló el viernes por teléfono con la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner”, sin más comentarios .
Es así que a través de la información podemos colegir el grado de escasa relevancia de nuestro País ante el gobierno de los EE.UU.como así también la confirmación del liderazgo del Brasil. Lamentable, no por éste sino por el modesto posicionamiento argentino sin relevancia alguna, cuando en tiempos remotos supimos ser referencia en el concierto de los países de América Latina y del mundo.
Convertidos hoy en una republiqueta por el hado maligno del kirchnerismo malsano, nos encontramos enfrascados en pueriles reyertas de villorrio. Hemos perdido el rumbo que nos señalara un futuro de progreso, retrocediendo cada vez más en la historia. El camino nuestro es un regreso a lo peor de nuestro pasado, a las fracturas y las discontinuidades; a estériles confrontaciones y a la política enana.
A lo sumo nos merecemos un diplomático llamado telefónico como para dar cuenta de que existimos en un lugar del sur.- Jorge Omar Alonso.-
“Aunque la economía pareció dominar el encuentro y fue el único asunto mencionado en las cuatro preguntas de la conferencia de prensa, Lula informó de que los dos presidentes habían discutido en sus más de dos horas de reunión otros asuntos de interés común, entre los que mencionó el deseo de trabajar juntos a favor del desarrollo en América Latina. El presidente brasileño dijo que la elección de Obama representa una oportunidad histórica que este continente no puede dejar pasar”.
De esta manera informaba el diario El País sobre la visita del Presidente brasilero al mandatario de los EE.UU. y agregaba para que no haya dudas con respecto a la ubicación actual del Brasil en el contexto de la política regional:
“El primer encuentro entre Lula y Obama parece el comienzo, no sólo de una larga y estrecha amistad personal, sino de un nuevo modelo de alianza entre dos potencias de distinta ambición y dimensión en el ámbito internacional, pero perfectamente complementarias para actuar juntos en el continente del que son máximos líderes”.
En cuando a la Argentina en un párrafo escueto, El País dio cuenta que: “ Obama habló el viernes por teléfono con la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner”, sin más comentarios .
Es así que a través de la información podemos colegir el grado de escasa relevancia de nuestro País ante el gobierno de los EE.UU.como así también la confirmación del liderazgo del Brasil. Lamentable, no por éste sino por el modesto posicionamiento argentino sin relevancia alguna, cuando en tiempos remotos supimos ser referencia en el concierto de los países de América Latina y del mundo.
Convertidos hoy en una republiqueta por el hado maligno del kirchnerismo malsano, nos encontramos enfrascados en pueriles reyertas de villorrio. Hemos perdido el rumbo que nos señalara un futuro de progreso, retrocediendo cada vez más en la historia. El camino nuestro es un regreso a lo peor de nuestro pasado, a las fracturas y las discontinuidades; a estériles confrontaciones y a la política enana.
A lo sumo nos merecemos un diplomático llamado telefónico como para dar cuenta de que existimos en un lugar del sur.- Jorge Omar Alonso.-
Subteniente Omar Adolfo Villalba Y la infame ART
Juntamente con la nota con relación a la muerte del subteniente Omar Adolfo Villalba, en un apartado EL DIA da cuenta del reclamo de los familiares del policía con relación a la ART que cubre a los integrantes de dicha fuerza. No es la primera vez que se producen quejas con relación a la pésima atención que brinda dicha aseguradora, que de "aseguradora" poco tiene. Los heridos en actos de servicio no solo deben sobrellevar las consecuencias de su padecimiento físico, sino también deben vérselas con la mala e indiferente atención de dicha aseguradora. Contratiempos que no solamente el interesado sino los familiares que se hacen cargo deben soportar por parte de la ART, que los hace objeto de un andurrial de trabas.Vaya a saberse que significa este negocio, pero lo real es que está muy mal atendido. Los jerarcas de la Policía provincial deberían tomar cuenta de tales anomalías, como también el organismo interno que supuestamente está a cargo de la atención de los hombres que se han jugado la vida.- Jorge Omar Alonso -
jueves, 1 de enero de 2009
“Esta vez vale la pena” dijo el enigmático y siempre prudente Carlos Reutemann. Es innegable que el senador santafecino posee una buena imagen en gran parte de la ciudadanía, sea ésta justicialista o no. Fenómeno poco usual en la política argentina.
La República necesita salir de la exasperación. La sociedad está dando muestras de cansancio ante la irritabilidad y odios destilados por la canalla kirchnerista.
El revanchismo y la mentira como prácticas políticas han terminado por aturdir a los argentinos, que desean vivir en paz y reconciliados. Ya es suficiente con la violencia delictiva imparable, como para tener que seguir padeciendo la violencia política de la camándula KK.
El senador Reutemann es uno de esos políticos de rasgos mesurados y de convencido racionalismo, al menos en lo que a su faz personal ha logrado transmitir, mas allá de su gestión política. Es dable recordar su actuación cuando el debate por las retenciones. La Nación necesita sosiego para poder encarminarse hacia un futuro de progreso en paz, pero para ello aún debemos soportar tres fatídicos años más de gobierno de estos sátrapas.-
La República necesita salir de la exasperación. La sociedad está dando muestras de cansancio ante la irritabilidad y odios destilados por la canalla kirchnerista.
El revanchismo y la mentira como prácticas políticas han terminado por aturdir a los argentinos, que desean vivir en paz y reconciliados. Ya es suficiente con la violencia delictiva imparable, como para tener que seguir padeciendo la violencia política de la camándula KK.
El senador Reutemann es uno de esos políticos de rasgos mesurados y de convencido racionalismo, al menos en lo que a su faz personal ha logrado transmitir, mas allá de su gestión política. Es dable recordar su actuación cuando el debate por las retenciones. La Nación necesita sosiego para poder encarminarse hacia un futuro de progreso en paz, pero para ello aún debemos soportar tres fatídicos años más de gobierno de estos sátrapas.-
Se cumplen 50 años de la revolución cubana encabezada por Fidel Castro y el “progresismo” autóctono, tanto político como periodístico lo celebran con loas a Fidel y al Che. Ellos siempre tan complacientes con las atrocidades de estos pistoleros desde la comodidad de nuestra democracia. Suelen llenarse la boca con esta palabra, pero a la vez justifican los crímenes y la dictadura castrista. Todo un dechado de incoherencia ideológica. Es difícil descodificar sus pensamientos.
Este fenómeno se advierte entre los intelectuales y los hombres de la prensa. Esto desconcierta al advertirse que precisamente estos que deben hacer germinar su pensamiento en un ámbito de libertad, contrariamente se soslayan con una dictadura tan cruel y criminal. Justamente un régimen que ha coartado la libre expresión.
Si el papel que se atribuye la prensa es ser juez e inquisidor de todo poder, no se entiende como algunos periodistas se manifiestan con tanta venialidad con respecto al déspota cubano.
Lo mismo ocurre con los intelectuales que como pensadores deben desarrollar su actividad en un ámbito de libertad; que son los responsables de la civilización del pensamiento que se debe reflejar en lo político y lo moral.
La democracia no puede prescindir de ellos.
Es entonces que la tiranía, el terrorismo, se convierten en “bienhechores” cuando un intelectual o un periodista elaboran esta teoría y la difunden. Y fueron precisamente algunos intelectuales y periodistas a nivel mundial y local quienes apoyaron el terrorismo. Despotrican contra la dictadura “genocida” de Videla pero admiran las andanzas de violentos como el Che, verdadero culto a la muerte sin sentido alguno.
La revolución cubana supo dividir a la opinión pública internacional indeclinablemente. Están sus detractores y defensores, y toda discusión al respecto es motivo de profundas confrontaciones.
Se sabe que son muchos los desastres que deja el castrismo, entre ellos las cárceles con más de 200 presos políticos. Tampoco la situación social es buena principalmente desde que Rusia les “soltó la mano”.
Por otra parte se empieza a especular que nada ha de cambiar con la muerte de Fidel Castro, lo que se aguarda con cierto optimismo como el final del régimen. El gobierno de Raúl Castro no se diferencia del de su hermano. Aquel no va a abandonar el modelo socialista porque ambos son lo mismo y las intensiones no han cambiado. Tal vez una pequeña apertura al comercio privado pero estrechamente regulado, como consecuencia de las dificultades económicas. La ideología seguirá siendo la misma: antiimperialista, comunista y cerrada a las libertades políticas.-
Este fenómeno se advierte entre los intelectuales y los hombres de la prensa. Esto desconcierta al advertirse que precisamente estos que deben hacer germinar su pensamiento en un ámbito de libertad, contrariamente se soslayan con una dictadura tan cruel y criminal. Justamente un régimen que ha coartado la libre expresión.
Si el papel que se atribuye la prensa es ser juez e inquisidor de todo poder, no se entiende como algunos periodistas se manifiestan con tanta venialidad con respecto al déspota cubano.
Lo mismo ocurre con los intelectuales que como pensadores deben desarrollar su actividad en un ámbito de libertad; que son los responsables de la civilización del pensamiento que se debe reflejar en lo político y lo moral.
La democracia no puede prescindir de ellos.
Es entonces que la tiranía, el terrorismo, se convierten en “bienhechores” cuando un intelectual o un periodista elaboran esta teoría y la difunden. Y fueron precisamente algunos intelectuales y periodistas a nivel mundial y local quienes apoyaron el terrorismo. Despotrican contra la dictadura “genocida” de Videla pero admiran las andanzas de violentos como el Che, verdadero culto a la muerte sin sentido alguno.
La revolución cubana supo dividir a la opinión pública internacional indeclinablemente. Están sus detractores y defensores, y toda discusión al respecto es motivo de profundas confrontaciones.
Se sabe que son muchos los desastres que deja el castrismo, entre ellos las cárceles con más de 200 presos políticos. Tampoco la situación social es buena principalmente desde que Rusia les “soltó la mano”.
Por otra parte se empieza a especular que nada ha de cambiar con la muerte de Fidel Castro, lo que se aguarda con cierto optimismo como el final del régimen. El gobierno de Raúl Castro no se diferencia del de su hermano. Aquel no va a abandonar el modelo socialista porque ambos son lo mismo y las intensiones no han cambiado. Tal vez una pequeña apertura al comercio privado pero estrechamente regulado, como consecuencia de las dificultades económicas. La ideología seguirá siendo la misma: antiimperialista, comunista y cerrada a las libertades políticas.-
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