A partir de expresiones de Susana Giménez con relación al castigo del que mata, se ha suscitado en la sociedad y los medios el debate siempre controvertido sobre la vigencia de la pena de muerte. El castigo supremo siempre ha estado presente en las sociedades.
Las teorías absolutas de la pena justa establecen que se ha de retribuir al autor del delito, con una pena equivalente al mal que ha ocasionado. En cambio las llamadas teorías de la prevención general negativa que dotan a la pena de un carácter disuasivo, su efectividad no ha sido demostrada puesto que si bien aquella persuasión obraría en el individuo racional para no cometer un delito, esto no fue demostrado. El delincuente al momento de cometer el delito no piensa en la pena capital.
En el derecho penal se encuentra ese poder de coerción que es el alma del derecho positivo, ese poder de vida y muerte que cada individuo entregó al Estado con el pacto social. La ruptura de dicho pacto hace que el que lo rompe no sea una persona moral miembro del Estado, sino un enemigo público que debe ser suprimido.
Cesare Beccaria en “De los delitos y las penas” aunque se manifiesta en contra, no niega a la pena de muerte cuando el culpable se constituye en “una amenaza para la seguridad de la nación o cuando su supervivencia puede favorecer la rebelión o la anarquía”. De acuerdo a M. Foulcault la condena a muerte sigue siendo omnipresente cuando fracasaron los demás instrumentos disciplinarios y punitorios. Claro que según aquel dicha pena sería al fin para someter “los cuerpos y las almas al cuerpo político del Estado”. Pero no hay que olvidar que es precisamente el Estado la única entidad que posee el monopolio del uso de la “legítima violencia” (M. Weber).
Dicho monopolio ha sido quebrado por la emergencia criminal que asola actualmente a la sociedad, volviendo ineficiente al Estado.- Jorge Omar Alonso – DNI. 5.188.676 – Tel. 15 599 5019 – La Plata.-
sábado, 21 de marzo de 2009
A LO LARGO DE LA HISTORIA DE LA CIENCIA POLITICA HA DOMINADO UN INTERROGANTE
A lo largo de la historia en la ciencia política ha dominado un interrogante: ¿Cuál es el mejor gobierno, el de los hombres o el de las leyes?, como así también: ¿Cuál es el mejor sistema de gobierno?
Al respecto, hemos de recurrir a las lecciones de los maestros fundadores del pensamiento político en la antiguedad.
“Allí donde la ley está sometida a los gobernantes y carece de autoridad, yo veo la pronta ruina de la ciudad; en cambio, donde la ley es señora de los gobernantes y los gobernantes son sus esclavos, yo veo la salvación de la ciudad” (Platón – Las Leyes).
“Qué es más útil, ser gobernado por el mejor de los hombres o por la mejor de las leyes? La ley no tiene pasiones, cosa que necesariamente se encuentra en cualquier alma humana” (Aristóteles – Política)
De esta manera hemos encontrado dos opiniones a favor del gobierno de las leyes.
En el diálogo “El Político” Platón expone un Estado de derecho o un Estado de leyes como rasgo distintivo del tipo de regímenes mejores. Porque los regímenes menos corruptos aún cuando no sean gobernados por el político, tienen leyes y las obedecen cualquiera sea el sistema de gobierno. Los regímenes más corruptos son aquellos en que ni siquiera hay leyes.
La importancia de la supremacía de la ley está en la idea de que los gobernantes malos tienden a usar el poder para provecho propio. Así actúan los déspotas.
Sobre la distinción entre el gobierno de las leyes, opuesto al de los hombres es que en el primero se observa una despersonalización del poder, porque como se lee en el “Espíritu de las Leyes”: “el poder por excelencia es el del tirano” (Montesquieu).
El problema del despotismo configurado en un poder centralizado de un solo hombre (presidente), nos lleva a la afirmación de que no es recomendable confiar en las cualidades humanas de los gobernantes, sino en la consistencia de las instituciones, en particular las que permiten refrenar el abuso de poder. Y no hemos de referirnos a la democracia, aunque ésta sea el remedio para combatir al abuso de poder.
En este aspecto Julián Freund sostenía contra lo que ha dado en llamar en “fundamentalismo democrático”, que el Estado de derecho no significaba “per se” Estado democrático, por lo que “la legalidad es condición del carácter racional del Estado, sea cual sea el régimen”
En la actualidades atento a lo que hemos visto y padecido del régimen presidencialista, se entiende que es oportuno comenzar a debatir entre aquella forma política y el parlamentarismo.
En una nota para el diario La Nación, Mario Bunge se había referido al parlamentarismo como factor de moderación. Al respecto había escrito que: “La democracia parlamentaria con sus checks and balances (controles y equilibrios), es menos susceptible que el presidencialismo a las tentaciones de la demagogia y de la reforma improvisada”.
A pesar de aceptarse como el mejor al régimen democrático, entre gobernantes y gobernados se observa una situación conflictiva en lo concerniente al funcionamiento institucional.
En este aspecto se han acentuado las dificultades del régimen presidencial propio de nuestros paises.
Es aquí en donde se observa la crisis de gobernabilidad, emanada desde el mismo diseño presidencial.
Por razones de idiosincracia como también dado los antecedentes culturales, históricos y políticos, en Latinoamérica no se podría allanar un camino que nos lleve a plantear un régimen de tipo parlamentario.
A lo que podemos añadir esa baja propensión a la práctica democrática en algunos regímenes de la región. Por lo que nos encontramos con esa especie política del “caudillismo político” definida así por Octavio Paz, sistema encarnado en “esos dictadores constitucionales que se denominan presidentes” como bien lo graficara el escritor mejicano.
Seguramente en un régimen parlamentario no habría que sufrir a déspotas como los Kirchner, operando sobre la República discrecionalmente como si aquella fuera un bien patrimonial propio.- Jorge Omar Alonso.-
Al respecto, hemos de recurrir a las lecciones de los maestros fundadores del pensamiento político en la antiguedad.
“Allí donde la ley está sometida a los gobernantes y carece de autoridad, yo veo la pronta ruina de la ciudad; en cambio, donde la ley es señora de los gobernantes y los gobernantes son sus esclavos, yo veo la salvación de la ciudad” (Platón – Las Leyes).
“Qué es más útil, ser gobernado por el mejor de los hombres o por la mejor de las leyes? La ley no tiene pasiones, cosa que necesariamente se encuentra en cualquier alma humana” (Aristóteles – Política)
De esta manera hemos encontrado dos opiniones a favor del gobierno de las leyes.
En el diálogo “El Político” Platón expone un Estado de derecho o un Estado de leyes como rasgo distintivo del tipo de regímenes mejores. Porque los regímenes menos corruptos aún cuando no sean gobernados por el político, tienen leyes y las obedecen cualquiera sea el sistema de gobierno. Los regímenes más corruptos son aquellos en que ni siquiera hay leyes.
La importancia de la supremacía de la ley está en la idea de que los gobernantes malos tienden a usar el poder para provecho propio. Así actúan los déspotas.
Sobre la distinción entre el gobierno de las leyes, opuesto al de los hombres es que en el primero se observa una despersonalización del poder, porque como se lee en el “Espíritu de las Leyes”: “el poder por excelencia es el del tirano” (Montesquieu).
El problema del despotismo configurado en un poder centralizado de un solo hombre (presidente), nos lleva a la afirmación de que no es recomendable confiar en las cualidades humanas de los gobernantes, sino en la consistencia de las instituciones, en particular las que permiten refrenar el abuso de poder. Y no hemos de referirnos a la democracia, aunque ésta sea el remedio para combatir al abuso de poder.
En este aspecto Julián Freund sostenía contra lo que ha dado en llamar en “fundamentalismo democrático”, que el Estado de derecho no significaba “per se” Estado democrático, por lo que “la legalidad es condición del carácter racional del Estado, sea cual sea el régimen”
En la actualidades atento a lo que hemos visto y padecido del régimen presidencialista, se entiende que es oportuno comenzar a debatir entre aquella forma política y el parlamentarismo.
En una nota para el diario La Nación, Mario Bunge se había referido al parlamentarismo como factor de moderación. Al respecto había escrito que: “La democracia parlamentaria con sus checks and balances (controles y equilibrios), es menos susceptible que el presidencialismo a las tentaciones de la demagogia y de la reforma improvisada”.
A pesar de aceptarse como el mejor al régimen democrático, entre gobernantes y gobernados se observa una situación conflictiva en lo concerniente al funcionamiento institucional.
En este aspecto se han acentuado las dificultades del régimen presidencial propio de nuestros paises.
Es aquí en donde se observa la crisis de gobernabilidad, emanada desde el mismo diseño presidencial.
Por razones de idiosincracia como también dado los antecedentes culturales, históricos y políticos, en Latinoamérica no se podría allanar un camino que nos lleve a plantear un régimen de tipo parlamentario.
A lo que podemos añadir esa baja propensión a la práctica democrática en algunos regímenes de la región. Por lo que nos encontramos con esa especie política del “caudillismo político” definida así por Octavio Paz, sistema encarnado en “esos dictadores constitucionales que se denominan presidentes” como bien lo graficara el escritor mejicano.
Seguramente en un régimen parlamentario no habría que sufrir a déspotas como los Kirchner, operando sobre la República discrecionalmente como si aquella fuera un bien patrimonial propio.- Jorge Omar Alonso.-
LA PATOLOGIA DE UN IRRACIONAL ...
La patología de un irracional que usurpa el máximo poder de la República, está llevando a la sociedad argentina a la exasperación. En su ansiedad por el poder pero también acuciado ante la comprobación de la mengua en su caudal político, este irresponsable y no la presidenta virtual que como tal no existe, decidió que el País tiene que “bailar” al compás de su locura y decidió adelantar las elecciones de octubre.
Total los argentinos no tenemos otras preocupaciones, nuestras vidas se desenvuelven pacíficamente en una especie de “paraíso terrenal” urbano. La vida la tenemos asegurada, salvo por la patética sorpresa de alguna enfermedad incurable. Con una economía “floreciente” y “sin conflictos sociales” de ninguna índole, solo tendremos que ocupar nuestras neuronas con las próximas elecciones.
Este impresentable que ve licuarse su crédito político en un golpe de efecto decidió que hay que votar yá !
No vaya a suceder que el pueblo harto de la inseguridad criminal que se lleva vidas inocentes y acuciado por los graves problemas económicos que se avecinan, le propine al régimen un formidable castigo para octubre. En la calenturienta mentalidad de los Kirchner tal vez crean que en junio pueden salvarse. No es que vayan a mejorar las condiciones del País con medidas para salir de la crisis. Es solo un hito más para seguir en el poder.
Un poder que a pesar de toda esta “fanfarria” electoral de apuro no es seguro que puedan retener, y a lo peor (o mejor) de pinguina nuestra presidenta mudará a “pata renga” y opte saludablemente por tomarse el helicóptero, como por otra parte amenazó varias veces en su real intimidad.
Así que ya tenemos planteado el escenario político de ahora en más o podríamos decir el ring, porque las campañas lejos de la calidad política desacostumbrada en nuestras clases dirigentes, solo serán mediocres riñas con muestrario de prontuarios.-Jorge Omar Alonso.-
Total los argentinos no tenemos otras preocupaciones, nuestras vidas se desenvuelven pacíficamente en una especie de “paraíso terrenal” urbano. La vida la tenemos asegurada, salvo por la patética sorpresa de alguna enfermedad incurable. Con una economía “floreciente” y “sin conflictos sociales” de ninguna índole, solo tendremos que ocupar nuestras neuronas con las próximas elecciones.
Este impresentable que ve licuarse su crédito político en un golpe de efecto decidió que hay que votar yá !
No vaya a suceder que el pueblo harto de la inseguridad criminal que se lleva vidas inocentes y acuciado por los graves problemas económicos que se avecinan, le propine al régimen un formidable castigo para octubre. En la calenturienta mentalidad de los Kirchner tal vez crean que en junio pueden salvarse. No es que vayan a mejorar las condiciones del País con medidas para salir de la crisis. Es solo un hito más para seguir en el poder.
Un poder que a pesar de toda esta “fanfarria” electoral de apuro no es seguro que puedan retener, y a lo peor (o mejor) de pinguina nuestra presidenta mudará a “pata renga” y opte saludablemente por tomarse el helicóptero, como por otra parte amenazó varias veces en su real intimidad.
Así que ya tenemos planteado el escenario político de ahora en más o podríamos decir el ring, porque las campañas lejos de la calidad política desacostumbrada en nuestras clases dirigentes, solo serán mediocres riñas con muestrario de prontuarios.-Jorge Omar Alonso.-
“Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se comprometieron ayer en Washington a coordinar sus políticas para aprovechar la oportunidad histórica que creen ver por delante para un nuevo modelo de relaciones en el continente americano. Ambos líderes coincidieron también en la necesidad de encontrar en la próxima cumbre del G-20 en Londres una respuesta conjunta y decisiva para responder a la crisis económica”.
“Aunque la economía pareció dominar el encuentro y fue el único asunto mencionado en las cuatro preguntas de la conferencia de prensa, Lula informó de que los dos presidentes habían discutido en sus más de dos horas de reunión otros asuntos de interés común, entre los que mencionó el deseo de trabajar juntos a favor del desarrollo en América Latina. El presidente brasileño dijo que la elección de Obama representa una oportunidad histórica que este continente no puede dejar pasar”.
De esta manera informaba el diario El País sobre la visita del Presidente brasilero al mandatario de los EE.UU. y agregaba para que no haya dudas con respecto a la ubicación actual del Brasil en el contexto de la política regional:
“El primer encuentro entre Lula y Obama parece el comienzo, no sólo de una larga y estrecha amistad personal, sino de un nuevo modelo de alianza entre dos potencias de distinta ambición y dimensión en el ámbito internacional, pero perfectamente complementarias para actuar juntos en el continente del que son máximos líderes”.
En cuando a la Argentina en un párrafo escueto, El País dio cuenta que: “ Obama habló el viernes por teléfono con la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner”, sin más comentarios .
Es así que a través de la información podemos colegir el grado de escasa relevancia de nuestro País ante el gobierno de los EE.UU.como así también la confirmación del liderazgo del Brasil. Lamentable, no por éste sino por el modesto posicionamiento argentino sin relevancia alguna, cuando en tiempos remotos supimos ser referencia en el concierto de los países de América Latina y del mundo.
Convertidos hoy en una republiqueta por el hado maligno del kirchnerismo malsano, nos encontramos enfrascados en pueriles reyertas de villorrio. Hemos perdido el rumbo que nos señalara un futuro de progreso, retrocediendo cada vez más en la historia. El camino nuestro es un regreso a lo peor de nuestro pasado, a las fracturas y las discontinuidades; a estériles confrontaciones y a la política enana.
A lo sumo nos merecemos un diplomático llamado telefónico como para dar cuenta de que existimos en un lugar del sur.- Jorge Omar Alonso.-
“Aunque la economía pareció dominar el encuentro y fue el único asunto mencionado en las cuatro preguntas de la conferencia de prensa, Lula informó de que los dos presidentes habían discutido en sus más de dos horas de reunión otros asuntos de interés común, entre los que mencionó el deseo de trabajar juntos a favor del desarrollo en América Latina. El presidente brasileño dijo que la elección de Obama representa una oportunidad histórica que este continente no puede dejar pasar”.
De esta manera informaba el diario El País sobre la visita del Presidente brasilero al mandatario de los EE.UU. y agregaba para que no haya dudas con respecto a la ubicación actual del Brasil en el contexto de la política regional:
“El primer encuentro entre Lula y Obama parece el comienzo, no sólo de una larga y estrecha amistad personal, sino de un nuevo modelo de alianza entre dos potencias de distinta ambición y dimensión en el ámbito internacional, pero perfectamente complementarias para actuar juntos en el continente del que son máximos líderes”.
En cuando a la Argentina en un párrafo escueto, El País dio cuenta que: “ Obama habló el viernes por teléfono con la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner”, sin más comentarios .
Es así que a través de la información podemos colegir el grado de escasa relevancia de nuestro País ante el gobierno de los EE.UU.como así también la confirmación del liderazgo del Brasil. Lamentable, no por éste sino por el modesto posicionamiento argentino sin relevancia alguna, cuando en tiempos remotos supimos ser referencia en el concierto de los países de América Latina y del mundo.
Convertidos hoy en una republiqueta por el hado maligno del kirchnerismo malsano, nos encontramos enfrascados en pueriles reyertas de villorrio. Hemos perdido el rumbo que nos señalara un futuro de progreso, retrocediendo cada vez más en la historia. El camino nuestro es un regreso a lo peor de nuestro pasado, a las fracturas y las discontinuidades; a estériles confrontaciones y a la política enana.
A lo sumo nos merecemos un diplomático llamado telefónico como para dar cuenta de que existimos en un lugar del sur.- Jorge Omar Alonso.-
Subteniente Omar Adolfo Villalba Y la infame ART
Juntamente con la nota con relación a la muerte del subteniente Omar Adolfo Villalba, en un apartado EL DIA da cuenta del reclamo de los familiares del policía con relación a la ART que cubre a los integrantes de dicha fuerza. No es la primera vez que se producen quejas con relación a la pésima atención que brinda dicha aseguradora, que de "aseguradora" poco tiene. Los heridos en actos de servicio no solo deben sobrellevar las consecuencias de su padecimiento físico, sino también deben vérselas con la mala e indiferente atención de dicha aseguradora. Contratiempos que no solamente el interesado sino los familiares que se hacen cargo deben soportar por parte de la ART, que los hace objeto de un andurrial de trabas.Vaya a saberse que significa este negocio, pero lo real es que está muy mal atendido. Los jerarcas de la Policía provincial deberían tomar cuenta de tales anomalías, como también el organismo interno que supuestamente está a cargo de la atención de los hombres que se han jugado la vida.- Jorge Omar Alonso -
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