domingo, 2 de agosto de 2009

NO CONFUNDAMOS ESPEJISMOS CON REALIDAD

Es que no debe confundirse el espejismo con la realidad. Néstor Kirchner sigue procesando la política con su propio método. El cambio insinuado, de profundizarse, es contrario a la propia naturaleza del Gobierno. Por lo tanto, esta es su conducta auténtica. Lo sabe ahora Boudou a quien le aplicaron el método tradicional: desgastarlo de entrada. Ahora sí puede ser un ministro kirchnerista.
Los Kirchner gobiernan así. Y la estrategia seguirá hasta 2011. Les ha parecido y les parece adecuada. La pregunta es si gobernadores, legisladores oficialistas y el propio justicialismo seguirán aceptándola sin resistencias." Así escribió en su editorial “La naturaleza del poder” Ricardo Kirschbaum. Y es lo que con el correr de los dias se comprueba: los Kirchner con el diálogo están haciendo “finta” a la oposición.
Van a tener que reconocerle a Carrió que no estuvo tan equivocada al no aceptar el convite tramposo. Las pruebas de la farsa dialoguista están demostrando lo que algunos dirigentes, que se sacaron la foto testimonial con el régimen, ya están maliciando. Que no se puede confiar en las promesas de los Kirchner, que todo esto sirve para ganar tiempo, tal vez en vista de una autoreconstrucción del régimen.
Nadie puede creer que Kirchner se haya llamado a sosiego. Como se vió a través del episodio de Chubut, sigue aún trabajando solapadamente y tiene el manejo de los hilos que mueven al gobierno como un gran guiñol. El gran titiritero se ha hecho de la caja y así usa ilegítimamente de los caudales de la República, para favorecer a leales y acogotar a réprobos y traidores. Tal como lo está comenzando a padecer el intendente de La Plata Pablo Bruera, a quien le suspendieron los dineros que iban a solventar la terminación de una obra caminera.
En estos momentos el combate de fondo se libra por la continuidad o no de Moreno, nefasto personaje prototipo del compadrito “borgeano”. Hay Moreno para rato según se dice y por lo tanto los números sobre la cantidad de pobres y las cifras sobre el costo de vida seguirán mintiendo a la sociedad. Esa sociedad que se ve burlada puesto que los Kirchner no están dispuestos a dejar este juego sucio de mentiras “ad absurdum”.
Mientras la corporación política sigue siendo seducida por los “cantos de las sirenas” que llaman al diálogo, la sociedad argentina sigue presa de un ilegitimo al que presuntamente derrotara en las urnas y que se encuentra encaramado al poder. Y no existe el remedio que pueda librarla de aquel infortunio.
Cuando se incumple el contrato social por acciones de un ejecutivo aunque avalado por una mayoría legislativa que da su beneplácito a todo, los ciudadanos tienen el deber de oponerse a la injusticia. De tal forma que cuando se ha burlado el resultado de elecciones en las cuales se ha expresado la soberanía del pueblo, la desobediencia civil sería el remedio a aplicarse. Este recurso estabiliza el sistema constitucional como el nuestro tan manoseado impunemente.
Precisamente junto a aquellas elecciones libres y un poder judicial independiente que interprete la Constitución, la desobediencia civil hará que se mantengan y refuercen las instituciones justas, fatalmente bastardeadas por un poder ilegítimo. Esto no significa desobedecer al orden jurídico imperante, sino que supone la vigencia de dicho orden frente a su total avasallamiento, por lo que de ninguna manera sería delictivo sino un medio para proteger a las instituciones de las República.
Son lo propios ciudadanos los que deberán desistir de la desobediencia, cuando logren que el Estado comience a atender sus legítimos reclamos de manera satisfactoria.- Fuentes: “La democracia atrapada”- Javier Flax / “Teoría de la Justicia”- John Rawls.-

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